
El uso de los teléfonos celulares en el aula y otros dispositivos portátiles se ha convertido en una preocupación para el docente, ya que muchas veces estas herramientas de comunicación se convierten en un distractor para el estudiante que no se siente a gusto en la clase del profesor del siglo pasado. Se hace necesario pensar que los estudiantes pueden utilizar los teléfonos celulares y otros dispositivos portátiles para generar nuevas dinámicas de clase bajo la dirección de un docente que aprovecha las TICs en los procesos de enseñar y aprender.
Los teléfonos celulares y otros dispositivos portátiles tienen atributos positivos para facilitar el aprendizaje de los estudiantes, en la medida que permiten el intercambio de información en diferentes formatos, la búsqueda de contenidos educativos y el dialogo por medio de foros de discusión, los cuales potencian el aprendizaje colaborativo entre los estudiantes y docente, y con otros estudiantes y docentes de otras escuelas. Las TICs favorecen en los estudiantes el desarrollo de procesos cognitivos en la medida que el docente utiliza este tipo de herramientas en una clase autentica, donde el estudiante se compromete en desarrollar actividades que para él tienen sentido y significado.
Los contenidos curriculares deben responder a las dinámicas reales que se están presentando en la escuela. De tal manera que una propuesta curricular debe responder a unos intereses de una comunidad educativa en un determinado contexto y debe reconocer los recursos TICs con los que cuenta la escuela y los estudiante, para planear actividades de aprendizaje que vinculen estos recursos en pro del aprendizaje. Los estudiantes utilizan los dispositivos portátiles generalmente para entrar en las redes sociales y en general para compartir con otros información, lo ideal sería que lo continuaran utilizando en el aula con unos propósitos educativos que estén contemplados desde la propuesta curricular que tiene la escuela.
Para producir cambios metodológicos con la incorporación de las TIC, la escuela debe adaptarse a las necesidades que está presentando la sociedad, relacionadas con las competencias que debe desarrollar los estudiantes y las posibilidades para la inclusión de las tecnologías de información y comunicación en los procesos de enseñanza aprendizaje. Dichos cambios pueden presentarse en la medida que existe una formación continua de los maestros, mayor flexibilidad curricular y disposición de infraestructura tecnológica adecuada que permita a la comunidad educativa pasar de sistemas tradicionales de enseñanza a ambientes innovadores.
Diseñar actividades pedagógicas que incluyan el uso efectivo de las TICs requieren un procesos de planeación por parte del docente para alcanzar las metas propuestas. Estos diseños se pueden realizar desde el enfoque construccionista propuesto por Seymior Papert basado en el constructivismo. La visión construccionista del aprendizaje toma elementos de diferentes paradigmas psicoeducativos, de tal manera que Papert toma de la psicología genética de Piaget el modelo del niño como constructor de sus propios conocimientos, y de la teoría sociocultural inspirada en Vigotsky el significado social del aprendizaje.
Analizar si los teléfonos celulares promoverán habilidades descontextualizadas o prácticas situadas, depende del diseño curricular de la escuela y el liderazgo pedagógico del docente al incorporar las TICs en los procesos de enseñar y aprender. De tal manera que los teléfonos celulares no promueven habilidades descontextualizadas o prácticas situadas, son los docentes y la escuela los que pueden involucrar en la acción educativa diferentes herramientas por medio de actividades situadas en el contexto para generar experiencias reales de aprendizaje.
Estudiar el fenómeno del uso de teléfonos celulares y dispositivos móviles en el aula, requiere a un docente que observe, cuestione y analice los comportamientos de los estudiantes frente al uso de la herramienta. Ese docente debe ser consciente que no puede frenar el uso de las TICs por parte de los estudiantes, sino por el contrario, el puede proponer formas efectivas de usar dichas herramientas para favorecer los aprendizajes de sus estudiantes. De tal manera que es el docente por medio de su práctica educativa el que debe estudiar los fenómenos relacionados con la incorporación de las TICs y dar respuesta a las necesidades educativas que se presentan en el aula.
Las unidades de análisis que debe utilizar el docente para estudiar el uso de teléfonos celulares y dispositivos móviles en el aula son: Usos de las TICs por los estudiantes en el aula, interactividad entre estudiantes y estudiante docente utilizando las TICs, oportunidades de aprendizaje utilizando las TICs, y necesidades de enseñanza aprendizaje en el siglo XXI.